El mercado de Social Games alcanzará 5.000 millones en 2015 | Carlos Blanco
No me fío en general de las previsiones de crecimiento, pero los juegos sociales están en auge. Paradójicamente Zynga no pasa por su mejor momento...
No me fío en general de las previsiones de crecimiento, pero los juegos sociales están en auge. Paradójicamente Zynga no pasa por su mejor momento...
Feeding into this social media monopoly is other pretty successful services in their own right, such as Spotify, that is now making it mandatory to have a Facebook account to use its service for new users. With over 800m users, Facebook holds a lot of clout, and it can quite easily stipulate what other services must do to be able tap into its global band of merry users.
Internet gave us more freedom to choose. But in fact we all tend to use the same services around the web.
Once upon a time we used a lot of different services. The rules were not written. Now Google is the verb we use for search, Facebook for friends and we just watch videos on Youtube.
Interesante sobre todo la lista del final. A destacar UberVU, siempre me llamó la atención.
Una hilarante viñeta. El que peor parado sale es Bill Gates, pero hay para todos.
El Internet al que entré por primera vez cuando estaba en el instituto, allá por el 96, era muy distinto al de hoy en día. No sólo por la conexión del módem de 28.8 kbps, con esos pitidos tan característicos y entrañables.
Por aquél entonces primaba el anonimato.
Los chats de portales que ya no existen, los foros que quedaron enterrados con el paso del tiempo, las páginas personales que no se sabía a quién pertenecían... Prácticamente todos tenían ese denominador común: el anonimato.
Los nicks vistosos estaban por todas partes y el consejo más habitual solía ser el mismo: no uses tu nombre real nunca, a no ser que tengas confianza o conozcas en el mundo real a esa persona.
Todo eso cambió. No sé exactamente cuándo, pero con el tiempo las direcciones de mail empezaron a tener nombres reales.
Y desde la hegemonía de Facebook en el terreno social la tendencia no ha hecho más que potenciarse. Adiós a RubiaLoka19, bienvenida María Pérez.
Pero todavía quedan reductos del Internet underground. Uno de los más conocidos es 4chan. Y Christopher Poole, su fundador, tiene una opinión opuesta a la de Mark Zuckerberg sobre la identidad online.
Para el primero, estar siempre usando nuestro nombre real limita nuestra capacidad creativa, nos hace perder nuestro espíritu infantil. Para el segundo, llevar nuestros amigos a todas partes y actuar con nuestro nombre real nos hace ser más auténticos.
Para mí ambos tienen su parte de razón. A veces todo parece demasiado políticamente correcto en Internet, un poco falso me atrevería a decir. Pero el anonimato trae muchos trolls y actitudes poco agradables.
¿Cómo combinar lo mejor de ambos mundos? Ni idea, pero lo iremos averiguando.
Eso sí, puede que yo le dé la razón a ambos, pero está claro que el mercado se queda con la propuesta de Zuckerberg.
La vida es dura.
El buenrrollismo de Twitter con sus desarrolladores toca a su fin. Ya se podía intuir cuando prohibieron tocar el timeline (algo bastante legítimo), y ahora lo dejan claro: que nadie haga más clientes de Twitter, se acabó la fiesta.
Las respuestas de algunos desarrolladores al mensaje que referencia Antonio Ortiz muestran su decepción:
Twitter continues to make hostile and aggressive moves to alienate the
third-party developers who helped make it the platform it is now. Today it's
third party Twitter clients. Tomorrow it'll be URL shorteners and
image/video hosts. Next it'll be analytics and ads and who knows what else.
Dice Steve Streza, que abandona el desarrollo de Streamlines, un nuevo cliente para redes sociales.
Al final de su mensaje, sugiere a los del pajarito que dediquen más tiempo a mejorar su servicio, y menos a arruinar a los que lo han ayudado a llegar dónde está ahora mismo.
Y no es el único:
Thanks for building apps that made people want to use Twitter. Thanks for putting up with us through the months and months of instability. We'll take over from here. If you want to try to build something around the fringes of Twitter, that's fine, but really, we don't need you anymore. Goodbye.
Se queja TJ Luoma.
Sinceramente, un poco triste. Y todo un recordatorio para los que construyen servicios sobre las plataformas de otros: si la casa no es tuya, te echan cuando quieren.
Una infografía que puede venir bien tener a mano.
Sigo sin creerme todos estos números calculando el precio de un fan (no me lo creería ni sectorial, menos en media), pero que muestra el gran interés de las empresas por estar ahí.
Ansioso estoy por ver cómo implantan finalmente los Facebook Credits (ya se pueden alquilar películas): ahí sí que podría convertirse en un gran mercado.
Desde que el mundo es mundo o, al menos, desde que Google lo decidiera, hemos tomado el número de enlaces como una de las variables más relevantes a la hora de medir el éxito de una web, de un post o de lo que fuera.
Pero desde el "advenimiento de la web social" parece que alguno de estos pilares comienza a tambalearse. Al fin y al cabo, cada vez más granjas de links dificultan el correcto funcionamiento de buscadores. Y más aún, ¿quién emite esos juicios, quién pone links?
No todos los usuarios linkan. Para linkar hay que tener un sitio en el que hacerlo, ¿qué pasa con todos esos usuarios sin blog ni web ni nada?
Steve Rubel opina que los "me gusta" pueden ser una buena señal para medir el éxito del contenido. Más difícil de fingir que un link (habrá que ver, perfiles falsos existen a patadas). Una forma de que el contenido nos encuentre a nosotros, y no al revés. Yo añadiría a Twitter (como no, es difícil nombrar uno sin que el otro aparezca), al fin y al cabo, es otro mecanismo de recomendación (menos extendido y con mayor sesgo, de acuerdo)
Pero, volviendo a la pregunta: ¿es una señal válida para medir el éxito el número de likes?
Mi respuesta es sí, pero hasta cierto punto.
¿Hay algún sesgo? Pues según en qué canales se comparte el contenido nos da cierta idea del tipo al que pertenece: más tweets si es algo geek, más likes si es casual.
Pero, ¿es Facebook lo más objetivo? Puede ser. Al fin y al cabo, todo el mundo está en Facebook. ¿O no?
Interesante. Aunque el e-mail marketing ande un poco de capa caída se pueden extraer bastantes lecciones de este análisis que hacen los de Flowtown.
Motorola se marca un maravilloso spot con un pequeño guiño a 1984. Muy bonito, con un punto romanticón y realmente bien rodado.
Eso sí, ¿ahora quién leches es el Gran Hermano? Ciertamente, Apple no es ni de broma la pequeña retadora que quiere traer la libertad a los consumidores. Pero Google tampoco. Y Motorola es la que "copia" la idea a Apple (tanto del spot como del producto).
Vale, no he descubierto la pólvora, pero tenía que poner alguna línea más.